El nuevo presidente del Gobierno dice saber perfectamente lo que tiene que hacer para crear empleo: “la reforma laboral es necesaria. Lo sabe todo el mundo, incluidos los que no la quieren. Lo peor es no hacer nada. El número de desempleados al final del 2011 llegó a los 5,4 millones de parados. Combatir el paro constituye el mayor reto de este Gobierno”.

Por otro lado, Patronal y Sindicatos siguen sin definir la Reforma Laboral, y eso que el plazo dado por el Gobierno acaba hoy lunes 16 de enero. Ambas partes mantuvieron el pasado sábado contactos tras la presión del Gobierno, pero sin llegar a acuerdos, aunque sí han llegado a un pacto en algunas materias como la solución autónoma de conflictos, la formación profesional, el absentismo en las mutuas, la racionalización de festivos, las medidas de prejubilación y las bonificaciones en los ERES.
El pacto se estanca en tres cuestiones principales: contratación y despido, altas y bajas en las mutuas y todo lo referente al fondo de capitalización de los trabajadores.
Por su parte, la Ministra de Empleo dice que, en caso de no llegar a un acuerdo entre sindicatos y empresarios, “todo el Gobierno va a trabajar en la reforma laboral”.
No obstante, según declaraciones del presidente, las modificaciones legislativas en materia laboral «no serán la panacea; no nos van a resolver todos los problemas, pero es otro paso más en la buena dirección».
