juzgado

fumando espero…

3 Noviembre 2009 | Emilio José García Benjamin

El pasado día se celebró vista oral en relación a un juicio de reclamación de cantidad seguido ante el Juzgado de lo Social nº 7 de Madrid. En esta ocasión, con independencia de la condición de parte demandante o demandada, o bien, defendiéramos a la empresa o trabajador. La realidad es que ambas partes, es decir, representante legal de la empresa, trabajador, testigos y abogados, tuvimos que esperar más de tres horas hasta que se produzco la celebración de la vista.

La verdad es que nos las prometíamos muy felices al pensar que al tratarse de un juicio relativamente sencillo y estar citados a las 09:45, la celebración del mismo se produciría sin grandes inconvenientes y aproximadamente a la hora prevista, sin embargo, lejos de lo anterior, la funcionaria no llamó a las partes hasta pasadas las 12:45h, es decir, tres horas después a la fecha de citación.   

salaLa cruda realidad de este asunto es que mientras tú te encuentras citado a una hora, y todas las partes del procedimiento hacen todo lo posible e imposible para llegar a la Sala a tiempo, llegado el día y hora del juicio, indigna comprobar como pasan las horas y durante las mismas se van celebrando juicios que se encontraban convocados para después al tuyo, y aquellos que eran anteriores, el Juzgado en lugar de citar en función de la complejidad de los procedimientos y el tiempo aproximado que requiere cada uno de ellos, procede a convocar la celebración de todos los juicios con tan solo una diferencia horaria de 15 minutos.

Precisamente por este motivo, de las tres horas que nos encontramos esperando a ser llamados, una y media hora fue destinada a celebrar un juicio convocado para las 9:30, y que dada su complejidad, requirió un tiempo de 1h1/2, y sin embargo, el próximo juicio fijado era el nuestro que se encontraba convocado para 15 minutos después, es decir, como consecuencia de una mala programación, ya que un juicio de tal envergadura nunca podría ser resuelto en el plazo programado, nada más comenzar la mañana existía un retraso en el Juzgado de 1h1/4. Ni que decir por tanto aquellos juicios que se encontrasen fijados para las 12:00, 13:00…

Esta situación a mi parecer no solo provoca un malestar generalizado de particulares y profesionales, manifestando un claro y evidente enfado, sino además, entiendo que motiva una clara desconcentración por parte de los clientes y profesionales que se encuentran esperando para ser citados, ya que los mismos, durante tres largas horas de espera, en lugar de tratar los asuntos propios que les ha llevado a encontrarse en el Juzgado, se ven obligados a matar el tiempo y a hablar sobre cualquier otra cuestión o asunto ajeno al procedimiento, provocando con eso la pertinente relajación en sus funciones, y peor aún, pudiendo ser objeto de una posterior desconcentración y falta de precisión en el momento de la celebración de la vista.